La presión habitacional en la región del Alto Valle ha aumentado considerablemente desde el surgimiento de Vaca Muerta, impulsando la construcción de viviendas para alquiler en cercanía a los desarrollos hidrocarburíferos. En Añelo, donde se concentra la logística de la formación no convencional, los alquileres pueden alcanzar hasta $2.500.000, lo cual es atractivo para las operadoras petroleras que buscan alojar a su personal cerca de los yacimientos.
En la capital de Neuquén, los precios de monoambientes y departamentos de un dormitorio oscilan entre $850.000 y $1.100.000, dependiendo de la ubicación y características del inmueble. Sin embargo, existen opciones más accesibles en barrios del oeste, donde se pueden encontrar departamentos con ambientes separados por $600.000.
La demanda sigue siendo alta, impulsada por los salarios vinculados a la actividad petrolera, que han llevado a que en el centro de la ciudad se ofrezcan unidades a partir de $1.300.000. Por otro lado, en Roca, a 40 kilómetros de Neuquén, los precios de alquiler también presentan variaciones significativas, según la presidenta del Colegio de Martilleros local.