Oscar Bucarey, conocido como "Buca", es el empleado con mayor antigüedad del estadio Ruca Che, donde ha trabajado durante más de 26 años. A sus 51 años, este vecino de Villa Ceferino ha sido testigo de la transformación del entorno que rodea al estadio, que antes era un descampado y hoy se encuentra en una zona consolidada con viviendas y movimiento. Bucarey recuerda cómo, al llegar, no había casas y su trabajo inicial incluía tareas como cortar el césped y mantenimiento general.
Su historia laboral comenzó como ayudante de albañil, hasta que ingresó al estadio a través de la Ley 2128, logrando más tarde estabilidad laboral en la planta permanente del Estado provincial. A lo largo de los años, desarrolló habilidades en soldadura, convirtiéndose en un experto. Su aprendizaje ha sido autodidacta, y ha compartido sus conocimientos con otros compañeros. Bucarey considera al Ruca Che su segunda casa, un lugar donde ha vivido innumerables experiencias y anécdotas en el marco de eventos deportivos y recitales que han marcado la historia de Neuquén.