La localidad de Fernández Oro cuenta actualmente con una población de 30.000 habitantes, y ha experimentado un notable crecimiento demográfico en la última década. Este fenómeno la ha consolidado como una ciudad con identidad propia, donde muchas familias eligen residir en busca de un entorno tranquilo y conectado laboralmente. El intendente Gustavo Amati ha destacado la importancia de equilibrar la creciente demanda vecinal con un contexto económico provincial complicado.
Amati subrayó que el crecimiento ordenado de Fernández Oro ha permitido atraer a nuevos residentes que valoran la seguridad y la calidez de la comunidad. La integración de los nuevos vecinos es rápida y efectiva, lo que refuerza el sentido de pertenencia en la localidad. Sin embargo, muchos de ellos mantienen sus empleos en localidades cercanas como Neuquén, Cipolletti o Allen, lo que plantea desafíos en la demanda de servicios locales.
El aumento poblacional ejerce presión sobre la infraestructura municipal, obligando a la administración a responder a las necesidades de los ciudadanos. Amati enfatizó la importancia de realizar inversiones estratégicas para evitar que la estructura del Estado local se quede rezagada en comparación con el crecimiento de la población.