El ministro de Economía, Luis Caputo, respondió al gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, en medio del debate sobre el impacto de la expropiación de YPF y el superávit energético. Caputo argumentó que el superávit no es consecuencia de la estatización, como sostiene Kicillof, sino del cambio de políticas energéticas implementadas por el actual gobierno, que incluye la recomposición de tarifas y el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
Caputo criticó la gestión anterior, afirmando que la expropiación de YPF atrasó diez años el desarrollo de Vaca Muerta, afectando las inversiones y costando al país miles de millones de dólares en exportaciones no concretadas. En sus declaraciones, sugirió que la posición de Kicillof es tomada en serio solo por un grupo reducido de seguidores.
El ministro enfatizó que los cambios en la política económica y energética son los responsables del superávit, y no la estatización de YPF, y advirtió sobre las consecuencias de mantener tarifas controladas que podrían haber llevado a un déficit fiscal significativo.