La Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) ha delineado tres posibles rutas para el desarrollo de Vaca Muerta en la próxima década, destacando la necesidad de un entorno financiero favorable para lograr una balanza energética positiva que supere los 37 mil millones de dólares hacia 2035. Se requiere un crecimiento económico sostenible que permita reducir costos de financiamiento y aumentar las inversiones en el sector.
El informe resalta que el sector privado exige acciones inmediatas para poder competir en el ámbito internacional. Entre las recomendaciones, se sugiere extender los beneficios del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) a toda la producción de hidrocarburos, eliminar las retenciones a las exportaciones y reducir la presión fiscal en las provincias productoras.
El Escenario Moderado prevé un crecimiento conservador con un aumento del 5% anual en la conexión de pozos de shale oil, alcanzando una producción de 1.204 kbbl/d de petróleo y 218 MMm3/d de gas natural en 2035. En contraste, el Escenario Expansivo asume un ritmo de conexión del 11% anual, proyectando una producción de 1.688 kbbl/d de crudo y 301 MMm3/d de gas natural, con un superávit comercial de 37.678 millones de dólares.
Por último, el Escenario Acelerado anticipa un impulso inmediato en la actividad de perforación, con un aumento en la cantidad de pozos de shale oil hasta 2030, seguido de una estabilización en la producción de crudo, similar a las proyecciones del modelo expansivo.