La suspensión del contrato de importación de gas de Argentina a Chile entró en vigor el 1 de abril debido a un "problema técnico" relacionado con la calidad del combustible. En particular, se detectó un gas con un contenido de humedad superior al permitido, lo que plantea riesgos de corrosión y congelamiento en los caños.
Esta medida afecta a dos regiones chilenas, Ñuble y Bío Bío, y a dos contratos de YPF que suman hasta 833.000 m³ de gas natural por día, lo que representa aproximadamente el 10% de las exportaciones argentinas de gas a Chile. Sin embargo, no implica una suspensión total de las entregas de gas de Vaca Muerta.
El Ministerio de Energía de Chile anunció que se detectó gas que no cumple con las normativas chilenas, más exigentes que las argentinas. YPF está trabajando para solucionar el problema de calidad y normalizar el suministro a la brevedad. Se espera un estudio de cromatografía para evaluar los riesgos asociados al gas argentino.