La contaminación en el valle del río Neuquén es evidente, ya que durante la madrugada se puede observar una nube gris en el horizonte. Este fenómeno es resultado de la acumulación de gases generados por la industria hidrocarburífera, afectando a las comunidades cercanas. La población convive con diversos contaminantes que representan un riesgo para su salud.
A pesar de los efectos nocivos, los Gobiernos Nacional y Provincial continúan impulsando esta actividad económica, que está siendo cuestionada a nivel mundial por sus impactos ambientales. La situación plantea un desafío significativo para las localidades petroleras que deben lidiar con las consecuencias de la extracción de recursos naturales.