El cierre de la válvula del Gasoducto del Pacífico por parte del gobierno de Chile ha interrumpido de manera abrupta las exportaciones de gas natural desde Vaca Muerta hacia el país vecino. La medida responde a la detección de parámetros de calidad fuera de norma en los envíos de gas desde Neuquén, afectando a la industria de las regiones de Biobío y Ñuble.
La paralización del flujo de gas se implementó el 1 de abril de 2026, y la comercializadora Innergy confirmó la interrupción total del suministro. Las autoridades chilenas, a través del Ministerio de Energía, explicaron que el gas ingresa a través de la cordillera de Yungay, donde se realizan mediciones y verificaciones del hidrocarburo.
A pesar del impacto en el sector productivo, el gobierno chileno aseguró que las empresas cuentan con sistemas de respaldo que mitigan las complicaciones en la producción diaria. Además, se prioriza el abastecimiento residencial y se implementan protocolos para proteger el suministro a los hogares, evitando alteraciones visibles en el servicio para las familias.
Los funcionarios de ambos países están llevando a cabo negociaciones para restablecer el flujo de gas, mientras se espera un análisis detallado de la composición química del fluido que permita identificar los riesgos asociados a su uso en el sistema de ductos chileno.