El aumento del precio del petróleo Brent, que superó los u$s100 por barril, ha generado una fuerte volatilidad en el mercado energético global. Este contexto se ve alimentado por la escalada del conflicto en Medio Oriente, lo que ha llevado a preocupaciones sobre posibles interrupciones en el suministro.
El Estrecho de Ormuz, vital para el tránsito de petróleo, se ha convertido nuevamente en un punto crítico en el ámbito geopolítico, especialmente ante las tensiones actuales con Irán. Estos factores están impactando las dinámicas del mercado energético, aumentando la incertidumbre entre los actores involucrados.