El procesamiento de los líquidos del gas natural (NGL) es esencial para la industria del petróleo y el gas en Argentina, permitiendo la separación del gas seco de otros componentes como etano, propano y butano. Estos líquidos tienen múltiples aplicaciones que impactan tanto en la vida cotidiana como en la industria. Por ejemplo, son utilizados para la fabricación de gas licuado de petróleo (GLP), que es un combustible versátil y más económico que la gasolina.
En la industria petroquímica, el etano es crucial para producir etileno, una materia prima para plásticos, mientras que el propano y butano se convierten en polipropileno, un plástico altamente valorado. Los NGL también se mezclan con gasolina comercial para aumentar el octanaje.
El transporte de estos líquidos se realiza a través de poliductos, que llevan los NGL desde Vaca Muerta hasta las plantas de procesamiento. En Argentina, tres iniciativas principales están impulsando el desarrollo de la infraestructura necesaria: Compañía Mega, Transportadora Gas del Sur (TGS) e YPF, siendo Compañía Mega la más destacada, procesando alrededor del 40% de los NGL de la Cuenca Neuquina.