La economía de Mendoza enfrenta una situación preocupante, con un estancamiento que persiste desde hace 15 años en términos de generación de empleo y actividades nuevas. Desde enero de 2025, la provincia ha perdido 5.372 puestos de trabajo en el sector privado, lo que agrava la crisis laboral.
Además, se han registrado la salida del sistema de 345 empleadores, lo que refleja un contexto de creciente incertidumbre económica. Este "goteo" en la economía local plantea desafíos significativos para la recuperación del empleo en la región.