La firma de un acuerdo entre el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, y los consorcios Southern Energy y San Matías Pipeline marca un avance significativo en la soberanía energética de Argentina. Este convenio, firmado en Buenos Aires, establece un marco fiscal y regulatorio que permitirá a Río Negro convertirse en un punto clave para la exportación de energía desde Vaca Muerta hacia mercados internacionales.
El proyecto, que incluye una inversión que supera los 15.000 millones de dólares, contempla la operación de dos buques de licuefacción en el Golfo San Matías, con una capacidad de producción de 6 millones de toneladas anuales de GNL. La puesta en marcha del primer buque está programada para septiembre de 2027, mientras que el segundo comenzará operaciones en el segundo semestre de 2028.
Para facilitar esta exportación, se construirá un gasoducto de 471 kilómetros que conectará la cuenca neuquina con la costa de Río Negro. Este acuerdo también implica beneficios económicos significativos, con un ingreso proyectado de 55 millones de dólares en 20 años por regalías y tasas, además de un aporte comunitario de 36 millones de dólares para mejorar infraestructura local en salud y seguridad.