El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) ha alcanzado un importante hito en su desarrollo, completando la soldadura automática del ducto costero de 38 pulgadas, un paso clave para mejorar la capacidad de transporte de petróleo desde la cuenca neuquina hacia el Atlántico. Este avance es esencial para aumentar las exportaciones de crudo de Vaca Muerta hacia el mercado internacional.
Jorge Avis, ingeniero mecánico e inspector senior del proyecto, destacó la finalización de esta etapa como un logro significativo para el equipo técnico, encargado de supervisar la calidad de la obra. El proyecto, que ya supera el 50% de su avance general, es llevado a cabo por una unión transitoria de empresas que incluye a Techint y Sacde, conocidas por su experiencia en grandes proyectos energéticos.
Una de las principales complejidades actuales es el cruce del río Negro, para lo cual se emplea la técnica de perforación horizontal dirigida, que permite instalar el ducto sin afectar el entorno. Este método es fundamental para minimizar el impacto ambiental y garantizar la seguridad operativa a lo largo de la obra, que incluirá un monitoreo constante y controles rigurosos para mantener la integridad de la infraestructura una vez finalizada.
El oleoducto VMOS tendrá una extensión de 437 kilómetros, consolidando a Vaca Muerta como un motor de inversión en el sector energético del país.