El Gobierno provincial de Neuquén ha anunciado un ambicioso plan para mejorar la infraestructura vial, que incluye la construcción de 850 kilómetros de nuevas rutas y la repavimentación de otros 600 kilómetros. Esta iniciativa busca conectar 20 localidades y 20 lagos, redefiniendo la movilidad en el territorio.
El gobernador Rolando Figueroa destacó que este proyecto transformará caminos aislados en corredores integrados, facilitando el acceso a servicios y potenciando el turismo y la producción. Entre las obras proyectadas se encuentran conexiones entre localidades como Varvarco, Manzano Amargo, Andacollo y Huinganco.
Uno de los ejes más destacados es el denominado ‘Camino de la Fe’, que vinculará localidades de norte a sur, creando un circuito turístico y productivo. Además, se prevé que la transformación de la Ruta provincial 7 acorte distancias, reduciendo el viaje hacia la capital neuquina en aproximadamente 100 kilómetros.