La Cámara de Diputados aprobó una reforma que recorta los subsidios al gas natural en la Zona Fría, lo que se traduce en un ahorro fiscal cercano a los $300.000 millones. Este proyecto, que obtuvo 132 votos a favor, 105 en contra y 4 abstenciones, garantiza el 50% de descuento en la tarifa residencial para la Patagonia, Malargüe y la Puna, pero excluye a usuarios de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y San Luis, que habían sido beneficiados anteriormente.
Las negociaciones para destrabar la votación incluyeron compromisos por parte de gobernadores del norte del país, quienes aseguraron el quorum a cambio de compensaciones en las tarifas de energía eléctrica. La votación evidenció divisiones en el recinto, con legisladores oficialistas y provinciales apoyando el ajuste, mientras que el peronismo patagónico se opuso, denunciando un retroceso en derechos adquiridos.
En Neuquén, la polarización fue notable entre los bloques, con legisladores de La Libertad Avanza apoyando la medida, mientras que algunos de Unión por la Patria se manifestaron en contra. Esta situación refleja la tensión existente entre la austeridad fiscal promovida por el gobierno nacional y la resistencia de los bloques opositores en la región.