La situación de muchas familias en Neuquén es crítica debido al proyecto de desarrollo inmobiliario Vivo Confluencia, que ha quedado trunco. Osvaldo Jorquera, un hombre de 38 años oriundo de Chos Malal, ha enfrentado la pérdida de su esposa Valeria y la desilusión de no poder habitar el departamento que habían soñado. A pesar de haber pagado la totalidad de la unidad A9 en la etapa IV del proyecto, nunca recibieron las llaves de su hogar.
La pareja firmó el boleto de compraventa en diciembre de 2016, invirtiendo más de un millón de pesos, equivalente a unos 60 mil dólares en ese momento. A pesar de sus esfuerzos, incluyendo préstamos, la constructora VM SRL no cumplió con su parte y ha continuado vendiendo propiedades del mismo desarrollo, ignorando los compromisos ya adquiridos por otras familias.
Osvaldo ha expresado su frustración por las maniobras de la empresa, que, según él, utiliza el dinero recaudado de algunos compradores para seguir operando sin cumplir con los que ya han invertido. En 2023, la situación se agravó cuando la empresa se presentó en concurso de acreedores, dejando a muchas familias sin respuestas ni soluciones.