El conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán ha generado un impacto significativo en la economía argentina, afectando tanto las exportaciones como el mercado interno. Mientras que el aumento del precio del crudo internacional podría traducirse en un ingreso extra de divisas, también se anticipa un incremento en los precios locales de los combustibles y un agravamiento de la inflación.
El periodista Pablo Wende analizó cómo la tensión geopolítica y el cierre del Estrecho de Ormuz han llevado el precio del barril de petróleo a niveles que alcanzaron los 120 dólares, aunque actualmente se ha estabilizado alrededor de los 100 dólares. Este paso marítimo es crucial, ya que por él transita el 20% de la producción petrolera mundial y las compañías de seguros han dejado de ofrecer cobertura a los barcos debido a los ataques.
A pesar de la crisis, Argentina está en una posición más favorable que en situaciones anteriores, como durante el inicio del conflicto entre Rusia y Ucrania. Actualmente, el país es un exportador neto de petróleo, y se estima que cada aumento de 10 dólares en el precio del barril representa ingresos adicionales de 1.700 millones de dólares anuales.
Sin embargo, la presión sobre el mercado interno es inminente, ya que el incremento en los precios internacionales de los combustibles afectará directamente a los precios en las estaciones de servicio.