El conflicto bélico en Medio Oriente ha generado un impacto significativo en los mercados financieros globales, llevando al crudo Brent a superar los 100 dólares por barril, alcanzando hasta USD 109 en una escalada intradiaria superior al 17%. Este aumento en los precios del petróleo ha provocado un pánico entre los inversores, con caídas en bolsas como Tokio, que se desplomó más de un 5%, y una volatilidad extrema en Wall Street.
A pesar de la crisis, el sector del shale argentino, particularmente en Vaca Muerta, ha mostrado resiliencia y atractivo para los capitales. Las acciones de empresas como Vista Energy y YPF han logrado captar el interés de los inversores, con Vista alcanzando máximos históricos por encima de USD 62 y YPF manteniéndose sólida por encima de USD 36, gracias a mejoras de calificación de entidades financieras.
Este contexto geopolítico podría reescribir las proyecciones económicas de Argentina para 2026. Tras un 2025 donde el país logró un superávit energético récord de USD 7.815 millones, impulsado por fuertes exportaciones desde Vaca Muerta, se estima que los ingresos adicionales por el aumento del precio del Brent podrían oscilar entre USD 2.600 y USD 3.100 millones este año, generando un notable aumento en las divisas del país.