A pesar de la creciente inestabilidad en Medio Oriente, Argentina parece experimentar un impacto limitado en su economía. La teoría del "efecto mariposa", que sugiere que pequeños cambios pueden tener grandes consecuencias, no parece aplicarse en este caso, al menos por el momento. Un informe reciente señala que, aunque el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán ha generado incertidumbres, no ha provocado una crisis inmediata en el país.
La situación global se ha visto afectada por un aumento significativo del precio del petróleo, que ha superado el 54%. Esto ha llevado a una presión sobre los precios y la inflación a nivel mundial, así como a un fortalecimiento del dólar y un endurecimiento de las condiciones financieras internacionales. El economista José María Segura, de PwC Argentina, resalta que, si bien hay desafíos, la economía argentina está en una mejor posición para afrontar estos choques externos.
Los países emergentes, en general, están sintiendo el impacto de esta crisis, pero Argentina se encuentra en una situación relativamente estable en comparación. Este contexto económico sugiere que, a pesar de las tensiones globales, la economía local tiene la capacidad de resistir por ahora.