La situación actual de Vaca Muerta representa un desafío considerable para Neuquén, donde se busca no solo consolidar la expansión de esta formación no convencional, sino también convertirla en una fuente de energía confiable para el mercado externo. El crecimiento demográfico proyectado, que podría llevar a la provincia a cerca de un millón y medio de habitantes, ha generado preocupación entre las autoridades locales, que temen no poder manejar tal aumento.
Durante un evento reciente, el gobernador Rolando Figueroa subrayó la importancia de mejorar la calidad de vida en la provincia y sus municipios, mientras que el ministro de Desregulación de la Nación, Federico Sturzenegger, advirtió sobre el riesgo de un crecimiento incontrolado. En este contexto, se destacó el caso de Rincón de los Sauces, que ya cuenta con cerca de 60.000 habitantes, considerando tanto residentes permanentes como temporales, lo que evidencia el impacto del fenómeno del shale.
A su vez, Añelo, considerada la "capital de Vaca Muerta", ha empezado a moverse legislativamente para elevar su categoría municipal, una iniciativa que se presentó recientemente y que se espera reciba apoyo en la Legislatura provincial. Este tipo de acciones refleja un intento por parte de los municipios de adaptarse a la dinámica creciente de la industria hidrocarburífera en la región.