El desarrollo de un corredor bioceánico que conecte Neuquén con la Región del Biobío en Chile se está consolidando como una alternativa estratégica para facilitar la exportación de productos energéticos y mineros hacia mercados asiáticos. Este proyecto, que incluye el asfaltado de cerca de 90 kilómetros de rutas, busca mejorar la logística para el comercio internacional.
La iniciativa, que tiene sus raíces en el siglo XIX, se ha vuelto relevante ante el crecimiento de Vaca Muerta y la necesidad de encontrar rutas más eficientes hacia el Asia-Pacífico. El plan incluye la intervención de las rutas provinciales 38, 57 y 6 en Argentina, así como la pavimentación de la Ruta Q-45 en Chile, lo que permitiría un tránsito fluido de carga y turismo.
Geográficamente, Neuquén está más cerca de los puertos del Biobío que de los terminales del Atlántico, lo que hace que la distancia terrestre hasta Talcahuano sea más corta que hacia Bahía Blanca, incrementando la competitividad del transporte marítimo hacia mercados como China y Japón.