Una nueva pirámide alimentaria fue presentada por Estados Unidos, marcando un cambio en las recomendaciones nutricionales oficiales. Esta iniciativa, impulsada por el Departamento de Salud y Servicios Humanos y el Departamento de Agricultura, enfatiza la importancia de consumir alimentos reales y mínimamente procesados, mientras desalienta la ingesta de productos ultraprocesados. El objetivo es proporcionar una guía más clara que ayude a mejorar la salud pública y prevenir enfermedades crónicas como la obesidad y la diabetes tipo 2.
La pirámide actualizada presenta un formato invertido y simplificado, destacando en su parte central las proteínas, grasas saludables, frutas y verduras como pilares de una alimentación equilibrada. Los granos, especialmente los refinados, ocupan una posición secundaria, y los alimentos ultraprocesados no están incluidos en las recomendaciones. Este cambio busca reflejar de manera más clara qué alimentos deben ser centrales en la dieta diaria.
Expertos en nutrición señalan que este enfoque alimentario ofrece diversos beneficios, como la mejora en el control del peso corporal, la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares y una mejor regulación de los niveles de glucosa y colesterol en sangre. Además, se promueve un menor consumo de azúcares añadidos y grasas de baja calidad, contribuyendo a una alimentación más saludable.