La situación en Venezuela se ha vuelto crítica tras un potente terremoto de magnitud 7,2, seguido por otro de 7,5, que ha dejado cientos de muertos y miles de heridos. Las infraestructuras médicas, ya debilitadas por la escasez de recursos, enfrentan un desafío sin precedentes ante la emergencia sanitaria que ha surgido a raíz de esta catástrofe.
El doctor Pedro Javier Fernández, integrante de Médicos Unidos por Venezuela, destacó que los hospitales carecen de suministros y medicamentos, lo que dificulta la atención a la población incluso en circunstancias normales. La magnitud de esta tragedia aumenta la dificultad de respuesta ante la crisis humanitaria que ya atraviesa el país.
A pesar de que el Ministerio de Salud activó una red de hospitales en la Gran Caracas y clínicas privadas se han sumado a la atención, los centros están colapsados. El doctor Franklin Rodríguez, que se trasladó a La Guaira, la región más afectada, advirtió sobre la escasez crítica de insumos médicos y la incapacidad de los centros sanitarios para atender el gran volumen de personas, muchas de las cuales siguen atrapadas bajo los escombros.