La OIT ha destacado que las mujeres son las principales responsables de las tareas de cuidado y trabajo doméstico a nivel mundial. Esta situación refleja una desigualdad persistente en la distribución de labores en el hogar.
En respuesta a esta problemática, la organización propone el desarrollo de políticas que fomenten una mayor igualdad de género, buscando aliviar la carga que recae sobre las mujeres en estos roles. La implementación de medidas adecuadas podría contribuir a una distribución más equitativa de las responsabilidades domésticas.