La caída en la recaudación de impuestos coparticipables continúa afectando a las provincias argentinas. En abril, se registró una disminución del 3,3% en los fondos de coparticipación, marcando la cuarta baja consecutiva. Según un informe, las transferencias automáticas de recursos de origen nacional alcanzaron $ 5,58 billones, lo que representa una caída real del 3,3% en comparación con el mismo mes del año anterior.
En Neuquén, la situación es preocupante, ya que la provincia, bajo la gobernación de Rolando Figueroa, recibió $ 93.779 millones, lo que equivale a una baja del 2,8% en términos reales, inferior al promedio nacional. Esto significa que cada habitante recibió $ 133.433, lo que implica una pérdida de $ 2.686 por persona. En los primeros cuatro meses del año, la provincia acumuló $ 367.283 millones, reflejando una baja del 5,5% en términos reales.
Las transferencias de coparticipación se vieron fuertemente impactadas por la merma en el IVA y en otros impuestos, lo que ha generado un desafío significativo para la gestión financiera de las provincias. La situación se complica aún más con la disminución en los recursos por Compensación del Consenso Fiscal, que también mostraron una caída.