El proyecto de ley presentado por el gobernador Rolando Figueroa busca implementar controles toxicológicos obligatorios para el personal de salud en determinadas áreas críticas, como guardias y quirófanos. Esta iniciativa surge tras el escándalo relacionado con el robo de fentanilo y propofol en CABA, que resultó en la muerte de dos personas. La propuesta se extiende a todos los hospitales y clínicas de la provincia de Neuquén, según explicó el coordinador regional del ministerio de Salud, Daniel Daglio, en la Legislatura.
Daglio destacó que la evidencia científica indica que uno de cada 15 médicos podría enfrentar problemas de abuso de drogas a lo largo de su carrera. La ley no tiene como objetivo sancionar o expulsar a los profesionales, sino ofrecer un acompañamiento en situaciones de consumo. Se contempla la realización de pruebas en sectores con altos niveles de estrés y largas jornadas laborales, donde el acceso a medicamentos adictivos es más fácil.
Durante la discusión en la comisión de Desarrollo Humano y Social, el presidente del bloque oficialista, Ernesto Novoa, y otros legisladores plantearon la necesidad de ampliar el alcance de la ley, mientras que la legisladora Brenda Buchiniz solicitó información sobre la cantidad de trabajadores que serían sometidos a pruebas. La propuesta busca garantizar la seguridad de los pacientes en el sistema de salud.