Marcela Galarza, oriunda de San Francisco, Córdoba, se trasladó a Chos Malal en 2001, motivada por el amor. Junto a su esposo, nativo del norte neuquino, estableció su hogar y formó una familia. A lo largo de los años, descubrió su pasión por interpretar y compartir la riqueza natural y cultural del Alto Neuquén, convirtiéndose en guía de sitio del Parque Arqueológico Colomichicó, que protege miles de petroglifos de antiguos habitantes del área.
Antes de dedicarse al turismo, Galarza trabajó en hoteles y fue docente en escuelas de turismo mientras estudiaba el profesorado de inglés. Su interés por la actividad turística comenzó desde joven, pero nunca imaginó que el paisaje neuquino marcaría su destino. Aunque su primer proyecto de recibir viajeros en su chacra aún está pendiente, encontró maneras de abrir las puertas del norte neuquino a través de su pasión por el senderismo.
Galarza se capacitó en Geoturismo en la Universidad Nacional de Río Negro y se habilitó como guía en Colomichicó, además de formarse en turismo arqueológico y seguir especializándose en senderismo y astroturismo. A pesar de los desafíos económicos y la inversión inicial en seguros y licencias, logró cubrir sus costos durante la última temporada y continúa apostando por esta actividad que le apasiona profundamente.