El gobernador Rolando Figueroa presentó su plan estratégico para transformar Neuquén hacia el año 2030, destacando un cambio significativo en el desarrollo provincial. Según Figueroa, la provincia se encuentra en un “punto de inflexión histórico” que permitirá convertir los recursos de Vaca Muerta en infraestructura y crecimiento sostenido.
Al iniciar su gestión, la deuda pública era de 1.800 millones de dólares, junto a un déficit de infraestructura de 4 mil millones de dólares. Sin embargo, se ha logrado cancelar aproximadamente el 48 por ciento de la deuda y financiar más de mil millones de dólares en obras. Se proyecta que para fin de año el déficit en infraestructura se reducirá a 2.400 millones de dólares.
Figueroa también mencionó que se espera un crecimiento poblacional significativo, con la llegada de más de 21 mil nuevos habitantes en el último año. Con la meta de alcanzar un equilibrio fiscal y consolidar la infraestructura, el gobernador afirmó: “En 2030, Neuquén va a ser otra provincia”.