Las proyecciones para Vaca Muerta en 2026 indican un incremento en la actividad del 20% en comparación con el año anterior, impulsado por la expansión de la infraestructura y la estabilidad en los precios internacionales del petróleo. Según Rystad Energy, este crecimiento consolidará la tendencia positiva en la Cuenca Neuquina, donde el shale oil juega un papel central.
Ernesto Díaz, vicepresidente para América Latina de Rystad, explicó que este aumento no se debe a un único factor, sino a una combinación de elementos, incluyendo riesgos geopolíticos que podrían mantener los precios del barril en torno a los 60 dólares. Esta cifra es competitiva para la producción de la región, que está mejorando su capacidad de evacuación.
El Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) podrá contar con 180 mil barriles de capacidad para exportar hacia finales de 2025 y alcanzará su capacidad total de 550 mil barriles en marzo de 2026. La infraestructura, que históricamente limitó el crecimiento, ahora avanza sin contratiempos, lo que permitirá a las empresas aumentar su producción y, por ende, su inversión en nuevos pozos y fracturas en el área.