Una nueva fuga de hidrocarburos se registró el 22 de enero en el pozo YPF.Nq.LLL-448, ubicado a solo 550 metros del embalse Los Barreales. Este pozo, perforado en 2010, ha sido denunciado por un miembro del Lof Kaxipayiñ como uno de los muchos pozos abandonados en la región. La rotura de un caño generó una emisión descontrolada de hidrocarburos en forma de spray, que fue arrastrada por el viento.
Hasta el momento, no se ha recibido declaración alguna por parte de las autoridades de la empresa ni del gobierno provincial, que es responsable en materia ambiental. No se conocen detalles sobre la composición de las sustancias fugadas ni su impacto en el entorno, lo que genera preocupación sobre la posible contaminación del suelo y del agua.
Este incidente se suma a otros derrames recientes en la zona, incluyendo uno en octubre de 2025, que afectó cinco hectáreas cerca del lago Mari Menuco. Históricamente, la actividad de fracking ha estado vinculada a numerosos incidentes ambientales, con más de 9000 casos reportados entre 2015 y 2022, según un estudio realizado por La Izquierda Diario y el Observatorio Petrolero Sur.