La inversión en infraestructura básica en Neuquén ha superado los $8.700 millones durante el cierre de obras de 2025, enfocándose en proyectos hídricos y de saneamiento. Esta iniciativa es crucial para acompañar el crecimiento de la actividad en Vaca Muerta, que se espera tenga un incremento significativo en los próximos años. La planificación de estas obras se ha vuelto fundamental, no solo desde una perspectiva social, sino también como un soporte esencial para la continuidad operativa del sector de Oil & Gas.
El Ministerio de Infraestructura de la Provincia ha liderado la ejecución del plan, con el apoyo del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), que se ha encargado de la gestión técnica y financiera. En total, se completaron 12 obras prioritarias y se avanza en otras 13 que están en diferentes etapas de licitación o ejecución, mejorando así los servicios en localidades de la Confluencia y el interior neuquino.
La presión demográfica en áreas como Añelo, Centenario y San Patricio del Chañar exige una infraestructura hídrica adecuada para asegurar condiciones de vida apropiadas para la creciente fuerza laboral. Sin un sistema confiable de agua potable y saneamiento, la instalación de campamentos y áreas residenciales se vuelve inviable, lo que resalta la importancia de estas obras en el contexto del desarrollo hidrocarburífero.