Vaca Muerta se perfila como una de las oportunidades estratégicas más importantes del mercado energético en la región. Se estima que el consumo combinado de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile y Uruguay alcanzará cerca de 90.000 millones de metros cúbicos en 2024, lo que sugiere que el potencial de roca madre podría asegurar el abastecimiento por un periodo de entre 45 y 124 años.
Un informe técnico elaborado por la International Gas Union y otras organizaciones del sector destaca que el desarrollo de los recursos en Vaca Muerta, junto con proyectos convencionales, podría iniciar una nueva fase de integración energética en el Cono Sur, mejorando las conexiones de los mercados de gas natural.
En el marco de estas proyecciones, el GNL argentino comenzará a tomar forma a partir de 2025 con decisiones de inversión clave. Se prevé que el proyecto Southern Energy FLNG inicie sus operaciones en 2027 y 2028, con una capacidad de 5,95 millones de toneladas anuales. Además, el proyecto Argentina LNG tiene como objetivo una capacidad inicial de 12 millones de toneladas anuales, con un acuerdo formalizado para avanzar en la inversión durante 2026.