La nueva casa Floren, diseñada por el estudio GUG Arquitectos, se erige en el Alto Valle del río Negro, abarcando más de 500 metros cuadrados. Este proyecto, inspirado en los paisajes del Valle de la Luna Rojo en General Roca, busca fusionar la naturaleza con la arquitectura a través de la utilización de hormigón y grandes espacios luminosos.
Organizada en dos niveles, la vivienda alberga áreas sociales en la planta baja y dormitorios en la planta alta, creando una secuencia espacial fluida. La forma de la casa refleja suavemente el movimiento de las montañas circundantes, transformando recuerdos de infancia en espacios habitables. Además, un patio contemporáneo antecede la entrada principal, evocando recuerdos de la abuela del arquitecto.
Situada en un barrio cerrado a pocos metros de la Ruta 22, la construcción se integra con el entorno, rodeada de álamos y plátanos, y se presenta como una obra escultórica que establece un diálogo entre el pasado y el presente.