El Polo Tecnológico de Neuquén se está consolidando como un espacio fundamental para la nueva economía, integrando innovación, educación y colaboración entre el sector público y privado. Este proyecto, que combina inversiones estatales y privadas, busca fomentar la competitividad del entorno económico local mediante la unión de estudiantes, emprendedores y empresas.
Actualmente, el complejo cuenta con dos edificios, uno estatal y otro privado, donde se realizan actividades de coworking, capacitación e incubación de empresas. Este espacio está diseñado para promover el emprendedurismo y la innovación, facilitando el intercambio de conocimientos y la creación de nuevos negocios.
Un aspecto destacado del polo es su enfoque en la inteligencia artificial y nuevas tecnologías. Con un laboratorio específico, se ofrecen capacitaciones y talleres que permiten a los participantes aplicar soluciones tecnológicas en sus procesos productivos, subrayando la importancia de estas herramientas en la economía actual.
Además, el polo actúa como un vínculo entre el sistema educativo y el ámbito empresarial, permitiendo a universidades y estudiantes desarrollar proyectos que responden a las necesidades del mercado laboral, fortaleciendo así la productividad y eficiencia de las empresas.