El debate sobre la situación en Venezuela ha revelado profundas divisiones en la opinión pública, centrándose en su sistema político y el estado de los derechos civiles. Sin embargo, un aspecto crucial que merece atención es la conducta de Estados Unidos en este conflicto internacional, que ha infringido principios fundamentales del derecho internacional.
Las sanciones unilaterales y las amenazas de intervención por parte de Estados Unidos han sido objeto de crítica, ya que contradicen normas esenciales como la prohibición del uso de la fuerza y el respeto a la soberanía de los Estados. A pesar de estas violaciones, hasta el momento, no ha habido consecuencias legales ni sanciones efectivas que limiten estas acciones.
Este contexto pone de manifiesto un desafío para el ejercicio del periodismo crítico, que es vital para la democracia y que, a menudo, es censurado por quienes se consideran dueños de la verdad. La falta de respuestas institucionales efectivas frente a la transgresión del derecho internacional resalta la necesidad de un debate más amplio sobre la legitimidad de las acciones en el escenario global.