La decisión de Estados Unidos de retirarse de más de 60 tratados y organizaciones internacionales ha generado una fuerte reacción en la Unión Europea. Entre los acuerdos abandonados se encuentra la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), fundamental para coordinar esfuerzos globales contra la crisis climática.
La Casa Blanca comunicó que estos acuerdos "ya no sirven a los intereses" del país. Esta medida incluye la salida de 31 organizaciones de la ONU y 35 entidades externas. La vicepresidenta ejecutiva de la UE, Teresa Ribera, criticó la falta de compromiso de la administración de Donald Trump con el medio ambiente y la salud pública, afirmando que "la paz, la justicia, la cooperación o la prosperidad no figuran entre sus prioridades".
Wopke Hoekstra, responsable de políticas climáticas del bloque, calificó la retirada como "lamentable y desafortunada", subrayando la importancia de la CMNUCC en la acción climática global. A pesar de este revés, la UE reafirmó su compromiso con la investigación climática y la cooperación internacional para enfrentar los desafíos ambientales.