La corriente internacional feminista socialista Pan y Rosas lanzó un llamado a construir una respuesta antiimperialista ante la reciente escalada de agresiones de Estados Unidos hacia Venezuela y América Latina. La organización, que participa en movimientos feministas en diversos países, insta a los grupos sociales y políticos a convocar a un paro continental de la clase trabajadora y el pueblo pobre, destacando la importancia de unir fuerzas en la lucha por la soberanía sobre los recursos naturales.
La propuesta se centra en la necesidad de solidaridad con las trabajadoras inmigrantes y racializadas, quienes enfrentan la opresión y la criminalización en Estados Unidos. Se menciona la reciente muerte de Renee Nicole Good en un operativo de ICE, vinculando esta situación con el legado de violencia policial que también afecta a la comunidad afroamericana.
Pan y Rosas se posiciona de manera independiente respecto al régimen de Maduro, a la vez que reafirma su compromiso con la defensa de los derechos humanos y la lucha contra la violencia machista. La organización busca movilizar a las fuerzas sociales para detener el saqueo extractivista en la región y rechazar la injerencia imperialista.