La situación en Venezuela ha alcanzado un punto crítico tras la detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, lo que ha desencadenado un aumento de la tensión internacional. El gobierno venezolano reporta que al menos 100 personas han muerto durante el ataque, incluyendo civiles, mientras se llevan a cabo funerales en Caracas por los soldados caídos.
Desde Washington, la administración de Donald Trump justifica esta intervención militar como parte de un plan para la "reconstrucción" del país y pretende controlar indefinidamente las exportaciones de petróleo venezolano. Además, se ha intensificado el bloqueo naval con la interceptación de buques asociados a Rusia y Caracas.
La oposición en Venezuela, encabezada por María Corina Machado, ha declarado que se está viviendo una transición “irreversible” hacia un poder provisional. Este conflicto no solo afecta a Venezuela, sino que también tiene repercusiones en el escenario geopolítico global, con Rusia denunciando la ilegalidad de la intervención y Trump manteniendo abiertas amenazas que involucran a otras regiones, como el Ártico.