Argentina se posiciona como el cuarto mayor productor de petróleo en Sudamérica, gracias al crecimiento en la producción de Vaca Muerta. La producción promedio del país pasó de 670.000 barriles diarios en 2024 a 740.000 en 2025, y se espera que alcance aproximadamente 810.000 en 2026, con la formación no convencional de Vaca Muerta contribuyendo significativamente a este incremento.
La crisis en Venezuela, caracterizada por la falta de inversión y sanciones internacionales, está debilitando su capacidad exportadora, lo que podría llevar su producción a caer de cerca de 1,2 millones de barriles diarios a menos de 300.000 para finales de 2026. Este panorama podría permitir a Argentina aumentar aún más su participación en el mercado energético regional.
El avance en la producción argentina se produce en un contexto global donde países como Brasil y Guyana también están incrementando su producción, marcando un cambio en las dinámicas del mercado petrolero. Vaca Muerta no solo actúa como un motor de expansión energética, sino que también podría convertirse en una fuente importante de divisas y exportaciones en el futuro.