La producción de petróleo en Argentina ha alcanzado cifras históricas gracias al crecimiento del shale oil, posicionando al país como el cuarto mayor productor de Sudamérica, superando a Colombia. Este notable avance se debe en gran parte a la provincia de Neuquén, que se ha convertido en el eje del desarrollo energético nacional.
El gobernador Rolando Figueroa ha enfatizado la importancia de la energía como política de Estado, transmitiendo a los inversores un mensaje de seguridad jurídica y previsibilidad fiscal. Este enfoque ha sido clave para mantener un flujo constante de inversiones en el sector hidrocarburífero, facilitando un crecimiento acelerado de la producción no convencional.
Además, el Gobierno neuquino ha fortalecido la institucionalidad mediante la creación de una autoridad con conocimiento del territorio y capacidad técnica, lo que ha permitido una gestión eficiente de los recursos. En un ambiente de volatilidad en la política energética nacional, la provincia ha mantenido un esquema coherente en permisos y concesiones, evitando cambios bruscos que pudieran afectar el desarrollo del sector.