El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un decreto que ordena la salida del país de 66 organizaciones internacionales, incluyendo 31 asociadas a la ONU, argumentando que estas ya no sirven a los intereses estadounidenses. Esta decisión forma parte de su estrategia de "Estados Unidos primero", que ha marcado su gestión desde su regreso a la Casa Blanca.
La administración Trump ha llevado a cabo recortes significativos en la ayuda internacional, afectando el presupuesto de varias agencias de la ONU, como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y el Programa Mundial de Alimentos, lo que ha obligado a estas organizaciones a reducir sus actividades en el terreno.
Además, Trump ha reiterado su postura de retirada de acuerdos internacionales, como el Acuerdo de París sobre el clima y la Unesco, decisiones que habían sido revertidas durante la administración de Joe Biden. Durante su discurso en la Asamblea General, Trump criticó a la ONU, afirmando que la organización está "muy lejos de alcanzar su potencial".